sábado 17 de enero de 2009

Largo tiempo: Tarapoto y el librito del mal

Ahora que me doy cuenta no escribo un post desde el 14 de diciembre del dichoso 2008 y no es porque me haya olvidado de que tengo un blog, sino que recien me ando recuperando de la resaca navideña y añonuevezca; a parte, ando ocupado en un libro que me quita el sueño, no exactamente porque sea bonito o interesante, sino porque es parte de una chambita que ando realizando. Es más, les confieso que hoy abrí este modesto blog despues de 3 semanas.

El librito es sobre metodologia de investigación cualitativa y en un futuro no muy lejando me permitirá trabajar mejor con un tema que vengo desarrollando hace bastante tiempo. La cosa es que este libro es totalmente aburridísimo (fijarse en el "totalmente" y en el superlativo de aburrido; y no es exageración que algunos libros nazcan y crezcan con esa condición) , pero es uno de esos libros que sabes que es aburrido, somnoliento, digerible a medias y que te exige harta concentración para al menos aprenderte unos terminos medio raros, pero convencionales en la investigación; es decir, es de los aburridos que te sirven. Es mas o menos la idea de la medicina antigua para la tos: sabes que la medicina es amarga y te deja un mal sabor, pero que te sanará efectivamente.

Ahora sí, entrando a temas mucho más serios: me he dedicado a escuchar música, leer, ir a mis clases de inglés en el Británico (con su eslogan Baconiano: "El inglés del Británico te da poder"), estuve dos semanas en Tarapoto-Perú (Papillón Papillón que rico vacilón) vacacionando y visitando a mi familia, amigos y demás especímenes que me tocaba visitar.
Tarapoto es una ciudad linda, amigale, calurosa y medio calentona, el amor ahí se vive distinto con su característico mariposeo estomacal y cierta clandestinidad porque la ciudad es chica y hay que hacer maravillas para esconderse de cualquier chofer de moto que te identifica y te saluda con una mano levantada y la otra en el timón, tal ves con un ojo en la pista y el otro dirigido hacia ti. Es una ciudad con hartos mitos y leyendas (como toda la selva), con una plaza de armas que en temporada navideña reúne a papanoeles en mototaxis improvisados como trineos, con renos o venados (no sé) que disimulan jalar la "trimoto" para llevar a cualquier pasajero que con un sol adelanta el rito de año nuevo y da la vuelta a la manzana completa comprendia por la plaza.

Goza de muchas construcciones imaginarias referidas al placer como que las chicas andan en falditas y sin ropa interior, o que es fácil "agarrarse" a una tarapotina; cuando la realidad era otra: recorrí todas las discotecas y me di cuenta que el 95% de las mujeres andan con sus respectivas parejas, el otro 5% con algun amigo; o sea, todos se aseguran, y con más razón en año nuevo. La ciudad te trata bien, en las noches puedes comer con S/.3.00 y llenarte la panza con un juane, tacacho, mollejitas a la parrilla y tu pollo canga; te aseguro que no te mueres de hambre. Sigamos con los "constructos tarapotinos": dicen que tiene la mejor gastronomía de la selva, ni dudarlo, probado y comprobado por el que les escribe; sus "chullachaquis(1)" se están materializando porque la ciudad crece cada vez más y se va perdiendo en su propia selva, aunque al parecer quieren encontrar al demonio este, pues hay hartos reclamos de deforestación. La ciudad tiene en el centro de la plaza de armas un obelisco que nadie sabe qué significa, pero tiene una placa que dice: "En honor a don José de San Martín", lo cual indica que se trataría de la plaza de armas de la Región San Martín y no de la ciudad de Tarapoto. Una señora conocedora de la historia de la plaza de armas me contaba que antes del obelisco habían unas glorietas que adornaban la ciudad, pero al llegar un nuevo alcalde éste las cambio por el monumento mencionado, a su vez, la señora afirmaba la opción sexual del añejo alcalde, y decia: "el obelisco lo construyó el alcalde por maricón, en la punta quería sentarse para consolarse". Así como Chiclayo es la ciudad de la amistad, Tarapoto es "La Ciudad de las Palmeras" tarapotinamente llamada "City Palmery" o en su fusión anglocharapa: "TaraYork".

TaraYork tiene unas cuantas palmeras en su plaza central y en el Parque Suchiche (a 5 cuadras del centro de la ciudad), luego al parecer las palmeras estan escondidas por algún lugar de la ciudad. Lo que sí tiene a montones son estas plantitas denominadas "Ficus", he logrado ver varios arbolitos de estos por toda la ciudad, por lo que propongo cambiarle el eslogan y el posisionamiento al nombre de la ciudad a: "Tarapoto, ciudad de los Ficus" ¿Qué dicen?, cosa que pisamos suelo ¿no?.

En fin, de todas maneras he disfrutado de mi viaje y estoy disfrutando mi jarabe amargo para la ignorancia investigativa. Por cierto, con este libro quisiera ir a la espesura tarapotina para encontrar al chullachaqui y sentarme a conversar con él.


Posdata: Se habrán dado cuenta que esta no es una carta, pero lleva posdata. Ya, antes que me olvide, en Tarapoto encuentras muy buenos amigos y la naturaleza es espectacular; no dejen de ir en sus vacaciones.
___________
(1)Entiéndase como pequeño demonio que lleva a la gente a los más espeso de la selva para que ésta se pierda y tiene la capacidad de transformarse en cualquier familiar de la persona raptada. Esta transformación representa la estrategia de rapto del Chullachaqui. (¿Qué hago haciendo pie de página aqui?)

3 raja nomas!:

andi dijo...

Hello! :)
I'm Andrea from Hungary :)
I greet you :):)

this too will pass dijo...

just passing by; good luck

una x dijo...

jajaja! Por mi colegio, ese mismo (el mejor de tarayork), hay HARTAS palmeras; y si te vas a Las Palmas, encuentras muchas más!! Si vas en carro, las que te dan la bienvenida son las palmeras!!!

Odio los Ficus ¬¬' jajajaja!

El blog promete, sigamos pa lante como el elefante.