Hace un par de días recibí una llamada para que me hagan una pequeña entrevista sobre “la influencia de la moda en los jóvenes” y algunos temas relacionados a esta cuestión actual. Para empezar, una de las cosas provechosas que se pueden sacar de este tipo de hechos es que no sólamente una o dos personas te están escuchando en simultáneo, sino más bien un número indeterminado, que pueden ser muchos o pocos, tomando en cuenta que la Radio encargada de la entrevista era zonal (San Juan de Lurigancho), pero tenía conexión directa al audio en vivo vía internet. A todo esto, la moda (del francés mode y éste del latín modus que es medida) resultaba ser un patrón de medida que indicada tanto los ni
veles de consumo como también los del posisionamiento de la marca, al mismo tiempo que homogeniza ciertos espacios de la vida social. Resulta ser eso, un hecho social; porque es parte de una cultura determinada y porque es compartida intersubjetivamente por la sociedad a través de la influencia de los medios de comunicación. La moda es intersubjetiva, ni dudarlo; trae consigo una forma inherente de estética hacia lo aspiracional, a lo que los individuos pretendemos ser, o al menos alcanzar a ser, a través de patrones culturales y sociales impartidos con un referente de por medio.En la historia de la humanidad los hombres siempre han adornado sus cuerpos con elementos representativos de sus culturas (sin tener la definición de moda que manejamos actualmente, incluso sin conocer el término), sus espacios de vida y otros elementos de la misma manera. Con el tiempo, grupos específicos han ido imponiendo su “moda” a otros, como la aristocracia francesa y/o inglesa en otras zonas a través de la colonización y, actualmente, lo que conocemos como moda se dispersa por varios géneros y las formas en las que llegan a nuestras percepciones son más sofisticadas. Estar a la moda es es estar actualizados, es mantener un estilo de vida que diferencia a las personas; la moda busca eso, la diferenciación dentro de un proceso de homogenización y de consumo.
La moda al tener un carácter de temporalidad busca un cambio por etapas, también la conversión de los individuos en productos en sí mismosa través del consumo. Preocupa mucho a las personas “el qué dirán” al usar ropa que ande pasada de moda, porque la idea de la ropa es el sentirse bien, estar protegidos y al menos, estar adecuado al resto; pero el tema es que ese “sentirse bien” no es tanto así por un tema de desactualización que genera incomodidad en las personas por estar dentro de los mismo patrones de belleza que maneja la mayoría de las personas que ven en los medios un ejemplo claro de lo que se pretende parecer. Asimismo, el miedo al ridículo también se incerta en el tema de la música, puesto que la música de la minoría no es de la mayoría, o viceversa, pues existe un elemento de juicio social que logra la ubicación individual y/o social hacia el imaginario de “lo huachafo”, “lo cholo” u otros marcadores de este tipo que indican discriminación y racialización sobre la cuestión estética.
Varios dicen tener moda propia, el tema es que la ropa y la moda cumplen funciones de satisfacción en las personas con patrones comunes, siendo de cierta manera perjudicial andar consumiendo ropa, música u otros bienes para sentirse bien. En fin, es cuestión de cada individuo interpretar y comprender como es que “el sentirse bien” con uno mismo y con el resto depende de la apariencia, parentesis: el ser, no es parecer.












1 raja nomas!:
Desgraciadamente las personas se suelen juzgar por la apariencia externa.
Saludos.
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