miércoles 27 de febrero de 2008

Mulder quiere un marcapasos

Hay días en los que las personas públicas se ponen a reflexionar desde la biología y la política dónde quedan sus órganos vitales. El caso de Mulder es uno de ellos, afirma que el corazón del APRA se ubica en la izquierda. Y no se equivoca al decir que el corazón se ubica en la zona centro izquierda del pecho, eso es bueno.

Si bien en sus orígenes el partido aprista se ha identificado con los sectores populares y con la izquierda antiimperialista, actualmente aún mantiene el discurso que siempre ha predicado: pan con libertad y justicia social (en resumidas cuentas). Pero de ahí la cosa cambia cuando entramos al campo económico, porque si bien el APRA mantiene una tensa relación con ciertos sectores de la sociedad civil por la desigualdad económica con el que crece el país, también cuenta con una base que lo respalda, la derecha y el APRA mismo.

En ese sentido, la identificación del partido aprista con sectores empresariales, más que con sectores populares inflama los discursos de los opositores al gobierno. Pero ¿quiénes en el Perú representan a la izquierda? Si bien los partidos que realmente están ubicados en la izquierda por ideología no han alcanzado ni el 5% de la sumatoria total en las elecciones de 2006, ellos son los que dicen representar a una mayoría que no los ha legitimado en nuestro sistema democrático electoral.

De izquierda en el Perú existe una gran diversidad de tipologías: izquierda caviar, izquierda de vanguardia, izquierda revolucionaria, PCP, PS e inclusive el seudo nacionalismo-fascista representado por Ollanta Humala. Estas diferenciaciones no permiten llegar a niveles de consenso entre aproximaciones ideológicas, salvo en elecciones, donde hay que votar por el que tenga un acercamiento al pensamiento y razonamiento de cada uno.

Entonces, si el APRA no se ubica aquí, entonces está al otro lado. La derecha está representada por sectores empresariales y grupos políticos tan focalizados como la izquierda, que si bien tiene buenas intenciones como su oposición, parece que lo más importante en su agenda es abrir mercados sin subsidiar a los sectores más vulnerables.

Entonces, alejándonos de abstracciones sobre polaridades, es necesario colocar un marcapasos a Mulder para cualquier tipo de problemas al corazón, o en el mejor de los casos citar el refrán que versa de la siguiente manera: “ojos que no ven, corazón que no siente”.

Entonces hay dos problemas, uno ocular y el otro cardíaco. No es necesario internar a muchos en una caverna junto a Platón para ver la luz que les abra los ojos y poder interpretar aspectos de la realidad, no hagamos de la política un ágora griega que busque impulsar carreras políticas, no separemos al imperio de las masas de la idea de razón. En todo caso, si al menos quieren ubicarse al centro, vayan redistribuyendo los ingresos, solucionando el problema del magisterio y del agro para ir reconciliándose con la gente que los ha (re) elegido por pura identificación política y por considerarlos el mal menor, o en el peor de los casos (como Vargas Llosa afirmó) por quienes votaron tapándose la nariz.